miércoles, 22 de diciembre de 2010

Otra vez de nuevo

Mas o menos por estos días del año pasado comencé a escribir en Calcomanías. Tres, cuatro, cinco o seis horas me sentaba delante de la pantalla y con las manos pegadas al teclado de la computadora para redactar un párrafo de apenas 10 líneas. De acuerdo, no eran tantas horas, pero si era un terrible sufrimiento por querer expresar lo que deseaba en ese momento y las palabras no me parecían suficientes para hacerlo. Y no es que no las hubiera, simplemente me costaba muchísimo trabajo redactar exactamente lo que quería.

Como en la preparatoria no tenía demasiadas presiones y la tarea no era nada comparada con la de la universidad, tenía tiempo suficiente para publicar una entrada cada tercer día, aunque de un momento a otro dejé de hacerlo. Probablemente fue porque en las vacaciones antes de entrar a la Facultad la mayor parte de esos días me la pasaba leyendo y cuando terminaron, comenzó el primer semestre en Ingeniería, el cual no me dejó más que tiempo para jugar futbol los sábados, y eso a veces, porque en tres ocasiones tuve que sacrificar el juego por estudiar para los parciales de la carrera. Pero bueno, otra vez escribo en otro blog (este blog), el cual espero actualizar muy seguido y en el cual quiero hacer que escribir para mí sea tan fácil, tan fácil, como respirar.


¡Hey Camilo! que para escribir sólo hay que tener algo que decir.

Sonrisa

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